domingo, 29 de junio de 2008

Nuestro primer memé! (Mandy)

9 de mayo


REGLAS:
1. Cada jugador cuenta 6 confesiones sobre sí mismo.
2. Además de las 6 cosas, tiene que escribir en su blog las reglas.
3. Por último tiene que seleccionar a otras 6 personas y escribir sus nombres/blog.
4. Por supuesto, no hay que olvidar dejarles un comentario - que han sido seleccionadas para este juego.
Nuestras confesiones:
Mandy
1) Tengo cierto “temita” con las edades de los chicos que me gustan.
Cuando tenía 12 años me gustaba un chico que era un año más chico que yo. A esa edad, sentía que había una gran diferencia, aunque ahora que lo veo desde más lejos, no me parece que hubiera cosas tan distintas entre nosotros, porque ambos eramos preadolescentes. La cuestión es que yo no lo conocía personalmente; sólo lo veía y ni siquiera sabía su nombre, pero me comenzó a gustar y no sabía cómo hacer para saber algo más de él. Así que no tuve mejor idea que imaginar tooooda una historia para que pareciera que la que gustaba de él era una amiga mía y no yo. Le pedí a otra amiga que me averiguara su nombre para mi otra amiga, y finalmente me enteré que se llamaba Pablo, y que efectivamente era más chico que yo. De todos modos, no le contaba a nadie sobre esto porque me daba mucha vergüenza que fuera un año menor, así que cada vez que me preguntaban quién me gustaba, yo les mentía diciendo que “uno de noveno”. Ese tiempito fue horrible, porque no podía decirles a mis amigas quién me gustaba… y no porque no quisiera, sino porque no podía, no me salía contarselos. Después de un par de meses, en las vacaciones, decidí que me olvidaría de él y luego de un tiempo, así fue. Pero fue horrible, horrible, y creo que por eso, a partir de ese día, nunca más me gustó un chico más chico… Sólo tres personas supieron en ese momento quién era el que me gustaba…
2) Me gustan los Guns n’ Roses (aunque no parezca)
Los escucho desde el 2006 más o menos. Seguramente no hubieran pensado que me gustan sus canciones, y de hecho, a mí no me agradaba mucho la banda hasta el día en que mi prima me prestó su CD. A Lean le apasionaba este grupo, y me dio un poco de intriga así que escuché un par de temas conocidos y luego le pedí el CD a mi prima. La primera vez que los escuché no me gustó para nada. Pero nada de nada. Y ahí quedó el CD, con el resto de los míos, al lado del de las canciones de Disney y el de Grease. Un día decidí devolverseló a mi dueña, porque ya había pasado bastante tiempo y no me había servido de nada. Pero antes de hacerlo, lo puse en el grabador para escucharlo una vez más, por las dudas. Y como que me hizo click y a los tres días ya estaba cantando las canciones. ¡Me encantó! Y los sigo escuchando =)
3) Una de mis páginas web favoritas es YouTube y soy bastante adicta al MSN.
Me encanta, me encanta, me encanta. Me encantan los vloggers, editar videos y demás. Tengo dos cuentas pero una no la uso nunca. Quizás comience un vlog con Guillermina, pero la verdad, no tenemos mucha idea sobre qué será. Es una de las webs más entretenidas, el tiempo se te pasa volando… lo cual no está tan bueno cuando tenés compromisos jeje. El otro día llegué tarde a un lugar porque me quedé chateando con mi amigo Scott. Todos los días me conecto aunque sea un ratito; es bastante divertido. Sobretodo para relajarse luego de un dia de idas y venidas…
4) Tengo una manchita en mi ojo izquierdo.
En realidad, no es nada del otro mundo. No tiene forma de estrella, ni de arroba, ni de pancho, ni nada raro. Es una simple manchita que a simple vista no se ve. Si no se lo cuento a las personas, no lo notan. No hay una gran descripción sobre ella porque es nada más que una curiosidad jeje.
5) Tuve fanatismo por el animé y por Harry Potter.
Oh, sí. Durante mis 10 y 11 años sufrí algo así como una fiebre animezca, que duró sólo un par de años por suerte. Con mi mejor amiga nos veíamos todos los animé del Magic Kids, que eran medio truchos la verdad, pero comparado a los dibujitos de hoy en día… Nos encantaba Sakura Card Captors y estuvimos a punto de hacernos su corte de pelo. ¡Menos mal que mi buen peluquero me advirtió de antemano que era una locura! En el momento me enojé un poco, pero me conformé con un flequillo típico de chica animé que luego de un par de dias ya no podía peinar. Tenía cualquier forma, y tuve que soportarlo hasta los 12 ¬¬ También me gustó Harry Potter, y hasta el día de hoy me gusta, pero con la pequeña diferencia de que ya no es una obsesión. Ser adolescente e ir a las reuniones de magos donde hacen hechizos y otras cosas por el estilo cada vez que se estrena una pelicula o un libro, es bastante patético la verdad. Al menos para mí. Me gusta la historia en sí, y cómo se relaciona todo con todo… es ma-ra-vi-llo-so! =) Mi libro favorito es el séptimo; lo leí en inglés y me encantó.
Di (escrito por mí, Mandy)
1) Los chicos que le gustan suelen ser bastante… “malos”
Ejemplo de esto pueden ser dos casos. El primero es el de Gustavo, un chico que comenzó a gustarle durante el primer año en su nueva escuela. Era inteligente, sí, pero también era el típico adolescente que sigue la corriente de sus amigos - con no muchos dedos de frente - e inevitablemente se tira para abajo. A la mayoría de las chicas les gustaba Gus porque era carilindo y bastante sociable, pero cuando Di me contó lo que le pasaba, tambén me dijo que no era por las razones que tenían las chicas que andaban atrás del pibe. Era por su inteligencia, más que nada. Después se transformó bastante, y hoy en día está terminando de cursar en otra escuela.// El segundo ejemplo es, obviamente, el famosísimo Damián. No es que sea el chico malo de la escuela, porque no mataría ni una mosca, si vamos al caso. Pero obviamente no es la mejor opción jeje. Una generalmente se inclina hacia esas personas que más afectuosas nos parecen, esos chicos súper dulces que te enternecen cuando hablan y te miran. Pero no, ese no es Dami. Según Di, una de las diferencias entre nosotras en cuanto a chicos, es que a ella le gustan los malos, los chicos difíciles y a mi me suelen gustar los chicos dulces y tiernos.
2) Di suele meter frases de canciones en el medio de las conversaciones (aunque sea por MSN)
Creo que esta costumbre se inició con Karina, que cada tanto aportaba su “material musical”, hasta que a Di no se le ocurrió mejor cosa que imitarla. Entonces, por ahí estamos hablando y empieza a cantar de la nada. Lo peor es que muchas veces, sobretodo por el MSN, se inventa versos que supuestamente pertenecerían a algún grupo musical, simplemente porque le agrega el signito de música (8). Esto no es de mucha ayuda si uno pretende resguardar sus oídos de sonidos desagradables para poder usarlos alegremente cuando sea viejito, porque la pequeña Di no colabora jeje. Y aunque sólo veas escrito el signito de música, te la imaginas cantando, y más o menos estamos en la misma. Ejemplos: “y me lo tomo sin soda porq así pega más pega más (8)” (MSN); “i don’t want anybody else (8)” (MSN); “q esté conmigo q esté conmigo (8)” (MSN); “contale contale (8)” (MSN); “y decile a jazmin q con los pibe le vamo’ a dar (8)” (MSN) en este punto, la letra ya se va tornando agresiva, como pueden ver jeje. “lo vas a hacerrr? (8)” (MSN), y así podríamos seguir hasta la madrugada, pero ni ganas. Conclusión: “Di, de onda, no cantes =D”
3) Tiene una larga lista de posibles maridos…
…y de nombres de hijos (que sólo tendrá si se junta con Dami), que no se si la sigue teniendo, pero recuerdo que se le ocurrieron como cinco nombres griegos para sus hijas e hijos. La lista de posibles maridos, obviamente, está encabezada por…. (tiempo para que los lectores piensen una respuesta)…. Si dijeron Damián, debo informarles que lamentablemente se equivocaron. Está encabezada por Alan Rickman, por supuesto. Demás está decir que le lleva un par de añitos, pero bueno, a Di eso no parece importarle. Luego tenemos a Josh Holloway y Milo Ventimiglia (quiénes son, no tengo ni idea), y les aseguro que hay unos cuantos nombrecitos más.
4) Al menos 5 veces cada mañana tengo que avisarle si le infló el pelo.
Di se baña antes de ir a la escuela, por la mañana (cosa de locos en invierno jeje), y después mis amigas y yo (sobretodo yo, sí) tenemos que decirle si se le frizzó el pelo o si se le levantó. Generalmente esto no pasa, pero cuando sucede, le agarra la chiripiorca y se queja, cada tanto, durante lo que queda del día.
5) Canta temas de Disney en el auto.
Debo decir que esto no lo supe hasta hoy. Me contó que baja las ventanillas del auto y canta a los pobres espectadores que están del otro lado. Y encima canciones de Disney (sí, a mi me gustan esas canciones, pero no creo que a todo el mundo le agraden jeje). Los compadezco XD (después de esto, me va a mandar una catarata de zumbidos por el MSN, lo se jeje)
Las personas que elijo para que sigan este memé son:
1) http://escaerbajo.blogspot.com
2) http://rasanteoscuridad.blogspot.com/
3) http://yourneverland.blogspot.com/
4) http://marieemperatriz.blogspot.com/
5) http://solangge.blogspot.com/
6) http://www.jesolandia.com.ar/
Espero que les haya gustado. Lo escribí bastante apurada, así que sepan disculpar, jeje. Nos estamos leyendo… hasta la próxima!
Atte.
Mandy

Flashback (Desireé)

6 de mayo

En Lost, una serie que me gusta bastante y que seguro la mayoría de ustedes conoce, cada personaje tiene un capítulo propio, en el cual, intercalada con la historia común de todos, está la individual de ése personaje.
Para hablar de lo que pasa ahora, y que se entienda aunque sea un poco, necesito explicar cosas que pasaron antes. Pensaba que iba a tener que prestarle a cada uno de mis lectores una copia de mi diario del año pasado para que me entiendan como pretendo, pero ahora sé que esto –además de que es imposible– no va a ser necesario. Con que tengan un par de flashbacks de mi historia (así cortitos pero significativos como los de Lost) supongo que va a alcanzar.
Hoy quiero hablar de un día en particular. Fue el 27 de febrero de este año. Uno de esos días que creo que voy a recordar para siempre.
El 27 fue miércoles. El martes a la noche llamé a Dami, tras largas vacilaciones, y me atendió una de sus hermanas. Me dijo que él “acababa de salir” y que llamara en veinte minutos. Eran poco más de las diez. ¿Adónde estaría él? Para matar el tiempo y calmar mi histeria, me mandé un par de mensajes con Amanda y miré un capítulo de The Big Bang Theory. Esperé bastante más de veinte minutos. No quería llamar otra vez y que él no estuviera, y que cuando finalmente llegara alguno de sus cuatro hermanos comentara burlonamente “una pendejita te llamó como veinte veces” (veinte=dos).
Tipo media hora, cuarenta minutos después, llamé de nuevo. Me atendió su único hermano varón. Me pareció que hablaba un poco parecido. No me preguntó quién era ni nada, y me pasó directamente con Damián.
-Hola- dije.
-Hola- dijo él-. ¿Quién habla?
(Nunca reconoce mi voz).
-Di.
-Ah, hola Di. ¿Cómo estás?
Resulta que a mí no me sale natural contestar “bien… ¿y vos?”así en tono casual cuando me preguntan eso. En general contesto “bien” y paso derecho a lo que me importa. Pero eso es bastante acelerado. Así que, aunque me sale un poco forzado, ahora digo la frasecita de cortesía.
Dami no parecía darse cuenta de mis nervios ni de mis comentarios-no-naturales. Contestaba afable, de buen humor. Casi divertido. Pero bien, o sea, no es que se toma todo en joda.
-Mañana los chicos rinden y se enteran de si pasan de año- expliqué.
-Uuh- eso sí sonó como si casi se riera. Pero bien. Como cuando uno se ríe porque si te tomás en serio la situación, te ponés mal.
-Sí. Y como vos dijiste- (por msn)- que querías que te avisáramos…
-¿A qué hora? ¿A qué hora vas a ir vos?
-A la mañana es. Yo voy tipo nueve.
-Aah- bastante menos ánimo. Las nueve serían la primera luz del alba cuando uno está de vacaciones. Ésa semana yo también rendí mi par de materias. Me la pasé muerta de sueño.
Ahí dije algo, no sé. Farfullamos alguna boludez.
-Capaz voy- Dami hizo una pausa breve, que resultó curiosamente significativa-. No… Voy a ir. ¿A las nueve vas vos?
-Sí, a las nueve. Nueve y media.
-Bueno, nos vemos Didi.
-Nos vemos, Dami. Beso.
“Beso”. Plan: tené en cuenta que soy una chica. A veces me da la impresión de que a Damián se la pasa completamente desapercibido ese pequeño detallito.
Apenas corté llamé a Lucas. Hablamos unos cinco minutos. Me limité a pedirle que por favor, por favor, por favor, no se quedara de año. Creo que estudió toda la noche. Dijo que ya iba a poder dormir después.
Esa noche dormí unas cinco horas. La idea de verlo –hacía casi un mes que no lo veía, porque, como ya dije, estaba estudiando para mis materias– me ayudó a opacar mentalmente la preocupación por Ale y Lucas.
Al día siguiente me encontré con Mandy en la puerta de la escuela. Nos encontramos con los chicos arriba. Tenían entonces, antes de recibir la nota, básicamente el mismo estado de ánimo que mantendrían todo el día. Lucas estaba eufórico, sacado. Jodía y se reía y alarmantemente “todo bien”. Alejandro parecía más colgado de lo habitual, que ya es bastante. Como que no caía del todo en lo que pasaba.
Ellos se juntaron con otros varones cerca de las escaleras. Amanda y yo fuimos quedando en el medio de un grupo de chicas, que daban vueltas, saludaban a la gente, hacían conversación de post prueba de febrero-marzo. Jazmín, Daniela y una chica que se llama Bárbara, y es una de las personas más lindas y más estúpidas que conocí en toda mi vida. Estábamos al lado de la puerta del salón donde Dasani, la profesora de Economía, corregía las pruebas.
Daniela empezó a contar cómo se había hecho una quemadura que tenía en la cara interna del brazo. (Sé que parece una locura que me acuerde de cosas así; aclaro que llevo un diario y tengo todo anotadito lo que pasó por esos días). En fin. Yo la tenía bien en frente y, detrás de ella, bastante pasillo y gente más allá, estaba el grupo de los chicos. Dani iba por la mitad de la explicación –algo relacionado con una lámpara– cuando de pronto lo vi allá atrás, saludando. Solté una especie de gemido, como reacción automática. Todas se sobresaltaron, incluida yo misma, y Amanda empezó a reírse por lo bajo. Yo también me reí, aunque sabía que estaba ruborizándome. No lo había visto llegar, ni nada. Damián siempre llega y se va de golpe.
No importa que a veces diga que voy a superar a Dami, que es sencillamente lo que tengo que hacer. El corazón me da un salto cuando aparece, cuando veo el rectangulito en el extremo inferior derecho de la pantalla que dice que acaba de iniciar sesión, cuando lo escucho decir “hola” en el teléfono. Tal vez yo misma me meto las fichas. Pero les aseguro que lo del chillido fue sin querer.
No lo saludé. Estábamos cada uno en su grupo. Por ahí Ale o Lucas se acercaban y yo hablaba con ellos, pero con él no. Dasani fue llamando gente y creo que primero le tocó a Alejandro, e inmediatamente después a Lucas.
Y la verdad, yo hacía un montón que sabía. Por ahí desde diciembre, cuando ellos me dijeron la cantidad de materias que se habían llevado. Era… inevitable. Lucas también se había dado cuenta de que no iba a poder, estoy casi segura. El único sorprendido fue Dami. Ah, y capaz Ale también. Pero no mucho.
Ahí fue cuando quedé frente a Damián. Él se mordió los labios. En serio, estaba pasmado. Yo creo que me mantuve inexpresiva. Me acerqué y nos saludamos. No sentíamos lo mismo en ese momento. Ni con respecto a los chicos, ni a nada. No entendíamos la situación de la misma manera. Él al toque se adaptó al ánimo bloqueado-alegre de Lucas y Alejandro, como pudo. Yo no. Pero él estaba ahí porque yo lo había llamado. No por mí; entiendo bien la diferencia. Y no fue sólo egoísmo lo mío, no fue que quería verlo nomás. Aunque no sé sí, a esta altura, alguien me creería eso.
Yo… yo sabía que Ale y Lucas se iban a quedar de año. Y también que Dami iba a querer –iba a tener– que estar ahí, por él y por ellos. Porque hay cosas que son así. Y yo, como observadora aunque sea. Para escribirlo después.
(… el resto mañana, esto no es la never-ending story)

La Fiesta Fiesta (Mandy)

Saludos, lectores! Hoy me toca a mi =)
La verdad no tenía mucha idea de qué podía ser este posteo. Así que Di me recordó que había dicho que describiría la fiesta del miércoles, antes del día del trabajador. Así que procedo a escribir, ustedes procedan a leer =)
Ese miércoles tuvimos clases normales, pero con la diferencia de que entramos como 45 minutos antes para la maldita pre-hora que siempre tenemos los miércoles a no ser que el preceptor decida que somos tan buenos alumnos que merecemos que corra esa hora para otro día… pero eso nunca pasa, claro. Así que la mayoría nos habíamos levantado bastante tempranito, cuando todavía es de noche y ni siquiera están los porteros de los edificios lavando las veredas… Di, claro, se quedó durmiendo en su casita, pero ja! la llamaron por teléfono a la mañana y se tuvo que despertar (risa macabra)
A la nochecita nos preparamos para la fiesta esta y a eso de las 10 nos encontramos en mi casa y fuimos hacia el bar. Antes de entrar nos encontramos con unas compañeras que amablemente habian ido a buscar al chico de intercambio a su casa para que no se perdiera en el camino, y luego entramos los 7 al lugar. Bastante lindo la verdad, pero al poco tiempo comenzó a quedar chico. Ni bien llegamos que nuestros compañeros ya estaban tomando, alcoholizandose. Cabe destacar que ni Di ni yo tomamos, así que la escena resultaba bastante patética de observar… sobretodo cuando comenzaron a cantar canciones super pasadas de moda que ni siquiera entrarían en un CD de Grandes Hits de los 80… El pobre Nick tuvo que verse rodeado del 90% de las mujeres del curso que además lo obligaron hacer fondo blanco de vodka puro, y pobre (nuevamente) porque quedó medio turulato para el resto de la noche. Ya pasada una hora más o menos parecía que había neblina adentro del lugar, pero eso hubiera sido bastante más sano la verdad, porque en realidad era humo de cigarrillo que no te dejaba respirar. Además de que había un tufo impresionante.
Así que con Clara, Jazmín y Di decidimos salir del lugar para tomar un poco de aire. Afuera estaba Nick que había salido por alguna razón y el patovica no lo dejaba entrar. Nos pidió que cruzaramos la calle para esperar en la fila, y luego de un rato volvimos a entrar. Justo nuestros compañeros bajaban para ir hacia la fiesta así que no tardamos mucho en caminar hacia el famoso LM…
No sé cómo explicarles la cantidad de gente que había en ese lugar. Era un hormiguero. Recién hoy leí que había más de dos mil personas! Claro, eramos como cinco escuelas que hacíamos la fiesta en ese lugar. Al principio fue medio lío porque no sabíamos cómo pasabamos nosotros que no necesitabamos tener entrada, porque habíamos sido una de las escuelas que habíamos vendido entradas y por ende entrábamos gratis. Di no quiso entrar al quilombo de gente ese así que se fue. Inmediatamente después, hicimos una fila para entrar, y al lado mío estaba Nick. Estaba en un estado total y absolutamente peor que en el bar. Deliraba en inglés y decía cualquier estupidez. Finalmente logramos entrar y yo me reuní con Clari y Jaz, y con una amiga mía de otro colegio, Guillermina, y su amiga. No estuvimos juntas todo el tiempo. Yo iba con Clari y Jaz un momento y luego con Guille y su amiga. Pero en una de esas tantas idas y venidas, vi que Clari y Jaz estaban hablando con un chico, y decidí seguir de largo. Unos veinte minutos más tarde vino Clari desesperada, llorando porque Jaz había estado saliendo con este chico desde hacía un montón de tiempo y ninguna sabía nada… Fue horrible. Después Clari se fue y me quedé con Guille.
Toda la gente joven que conocí en mi vida estaba ahí, como para que tengan una idea. Me crucé con Tobías, un compañero mío de teatro, que me gustó por todo un año hasta que me di cuenta que era un estúpido mujeriego, que además andaba atrás de una amiga mía. Estaba… distinto, pero tan igual… El pelo más claro capaz, pero seguía siendo él… En fin!
Cada vez que vi a Nick, estaba hablando con alguna chica de por ahí. Seguía bastante feliz, por lo visto. También vi a los amigos de Leandro, el chico del cual estuve enamorada por tres años, que jamás me dio la hora, y que al final también resultó ser un estúpido, no se si mujeriego, pero bastante más lindo - al menos - que Tobías. Ay! Que lindo era Lean… Antes de seguir recordando y recordando, paso a continuar con los detalles de la fiesta porque me voy a ir por las ramas mal, y ustedes no van a seguir leyendo, lo que es peor.
En la parte de la pista no se podía ni estar. Yo estaba muerta de calor porque tenía un sweater, y la amiga de Guille se moría de frío si ibamos al patio porque tenía musculosa, así que estuvimos dando vueltas y vueltas de acá para allá. Finalmente me fui y la fiesta terminó ahí para mí.
Una hora más tarde, Damián llegaba a la fiesta desde otra fiesta, simplemente a ver quiénes estaban por ahí… Nos contó más tarde. Di se quejó de que me podría haber quedado un poquitín más para ver en qué estado llegaba, pero teniendo en cuenta la hora en que me había levantado ese día, que tenía 22 horas sin dormir, dudo que podría haber durado de pie un poco más. Y si me lo llegaba a cruzar, me caía encima suyo roncando… Se los aseguro.
Así que esa fue la fiesta, más o menos… Pasaron muchas cosas, que quizás serían largas de explicar o muy embolantes, también. Ojalá hubieran estado para entender…
Atte.
Mandy
PD: Por si no leyeron la etiqueta que se encuentra por ese sector - - - >
Les comento que tenemos un mail: una.de.dos@hotmail.com por si quieren contactarse con nosotras, preguntar algo o chatear un rato. Así que recibiremos sus mails alegremente =)
Me despido.
Au revoir!

Hablemos con Dami (Mandy)

Hello a todos!
Bueno, como algunos sabrán (y asumo que no todos, dada la reciente apertura del blog), Damián no me cae muy bien… Es decir, es un pibe inteligente, gracioso,… pero muy raro, por así decirlo. Uno generalmente, cada tanto, saca mano - le guste o no -; pero este chico parece que realmente odiara-odiara a la gente que odia. No es que simplemente no se banca a tales o cuales personas, sino que las describe de tal manera que te parece que realmente no las soporta ni las puede ver. Pero después va alegremente a sentarse a su lado si se encuentra solo. Me entenderían mejor si lo vieran hablar y actuar; estoy en desventaja…
Por cuestiones de horarios, Damián y yo terminamos en el mismo grupo de idioma, que tenemos en contraturno. Y la semana pasada, ambos nos cruzamos a la salida y decidimos que esperaríamos juntos hasta la hora de entrada. Bah! No lo acordamos con palabras, sino que nos juntamos y nos dirigimos hacia la cantina. Y hablamos.
Al principio no tanto, porque le pregunté si había borrado una canción del baño de mujeres (Brevemente les cuento: hablando en el MSN de los baños de la escuela, le conté que en uno de ellos hay una canción bastante conocida escrita entera o casi entera. Él - embebido en su bronca - dijo que lo borraría con aguarras ¬¬). Sonrió y movió la cabeza como diciendo: “Sí, enseguida voy”. Le dije: “¿Vamos?”. Inmediatamente dijo que “no daba” y a los 2 segundos dijo: “Bueno, vamos”.
Así que fuimos al famoso baño de mujeres. Por suerte no había nadie. Antes de que piensen cualquier cosa, les comento que NO entré con él, y aunque lo hubiera hecho, NO hubiera pasado nada. Se los aseguro. Eso NO es cosa mía y jamás haría una cosa así. Si no me creen, su problema, je. La cosa es que él vió la canción y dijo que la muchachita se había re zarpado porque estaba casi toda escrita la letra. Hablando de eso volvimos a la cantina.
No sé de qué empezamos a hablar, porque la verdad es que no estaba muy pendiente de los temas. Mi intención era preguntar una cosa en particular. Finalmente llegó el momento: “¿Estás enojado con Di?” (A partir de esa pregunta, comenzó a darse manija solo) “No. Ella está peleada con Yamila. Yo estoy bien con las dos, pasa que…” Después dijo que a Di le decías algo y se ofendía y después dijo que a yamila le decías algo y te puteaba.
Terminamos hablando de cualquier otra cosa… de los nenitos de primaria, de la gente falsa, etc.
Y eso es básicamente todo…
Esperando que no piensen mal de mi jeje, se despide
Atte.
Mandy

A falta de uno (Mandy)

22 de abril

Hola! Bueno, si siguieron atenta y fervorosamente (?) los posteos de este blog, y leyeron específicamente el posteo de Di donde explicaba que alojaría a un extranjero, quizás - sólo quizás - pensaron que era un tantito sospechoso que a sólo una semana de iniciar el blog ya hubiera noticias emocionantes. Porque la mayoría de los… “bloggers” pareciera que acomodaran los sucesos de su vida de forma increíblemente precisa para que todo encaje y sea interesante de leer. Pero casualmente, este no es uno de esos casos. La verdad verdadera es que las cosas que escribimos acá pasan de verdad, y aunque no nos crean, es completamente cierto. Jeje.
Volviendo al tema inicial del intercambiado de Di…
En nuestro curso nunca, nunca JAMAS hubo un estudiante de intercambio. En nuestra escuela hay una gran cantidad de ellos, pero por esa suerte que nos caracteriza, nunca hubo uno que cursara con nosotros. Entonces, el saber que un chico o una chica viniera, ya nos animó a todos. Sobretodo porque sabíamos que sí o sí venía a nuestro curso, al alojarse con Di. Pero lo de hoy sí que fue una sorpresa.
Llegué como 5 minutos antes de que las clases empezaran. Nada nuevo, todo igual. Saludé a mis amigas que se sientan detrás mío, como cada mañana, y me senté a esperar que apareciera la profesora para comenzar a contar cuantas horas más de clases quedaban. Pero antes de que todo esto sucediera, veo que se asoma a la puerta la señora que me había cruzado al subir las escaleras más temprano. Y estaba acompañada por un chico que obviamente no tenía carateres argentinos. En eso, entra la directora y dice que tenemos un nuevo alumno y que se quedará con nosotros hasta fin de año. A todo esto, mi queridísima amiga Di todavía no había llegado, y el asiento al lado mío estaba desocupado. Y tal como pasa sólo en las películas, la directora le señaló ESE lugar, porque obviamente era el único vacío. No lo podía creer. Las chicas del curso comenzaron a gritar y saltar (sí, sí, no estoy exagerando; realmente lo hicieron), según ellas porque no habían tenido a ningún extranjero en su curso en su vida, pero hasta la profesora - que luego llegó - se dio cuenta que no era la verdadera razón, y les dijo que se calmaran un poco y que fueran un poco disimuladas.
Luego, un compañero nuestro se ofreció de traductor y comenzó el típico interrogatorio al nuevo alumno. Tiene un nombre muy complicado, y para no escracharlo acá, digamos que se llama Nick. Tiene 18 años y es alto y rubio, con rulitos. Obviamente tiene ojos claros, y viene de Europa. En el recreo, toooodas las chicas del curso formaron alrededor suyo una estrecha circunferencia, con apenas el espacio necesario para poder respirar, y los varones se fueron del salón sin importarles demasiado integrarlo al grupo. ¿Celosos? Mmm…
Parecía no interesarse en nada, y entiendo que no hable español. Pero yo no sabía de qué hablarle. Y mis amigas de atrás querían que le tradujera oraciones en castellano y preguntas que realmente me hacían sentir estúpida al decírselas. Sólo le pregunté dos preguntas mías (jaja): “How do you say it?” (refiriendome a su nombre, inteligible, y con una letra de un alfabeto desconocido para mi) y “We’re leaving” (cuando una profesora faltó y nos dejaron salir antes. Encima me miró con cara rara porque debemos ser el único país en el que falta una profesora y nos largan…)
Cuando sepa más, les cuento. Por ahora calculo que se sentará al lado mío, excepto que:
1) Mi amiga Julieta vuelva de su viaje y quiera recuperar su lugar
o
2) Alguna de mis compañeras lo rapte y se lo lleve a su lado.

Atte.
Mandy

Sobre la amistad (Desireé)

Cuando entré a wordpress recién, lo primero que vi fue un fragmento de un blog de Harry Potter –uno de veinte mil– que pretendía contar las historias que quedan abiertas al final del último libro. Había incluso una “escena erótica” entre uno de los hijitos de Harry, ahora crecido, y otro de los personajes. La cantidad de gente estúpida en este mundo es directamente proporcional a la cantidad de basura que hay en Internet.
Perdonen si estoy un poco brusca hoy. No estoy teniendo una muy buena semana.
Estuve pensando bastante últimamente en lo difícil que es tener amigos. No sólo para mí, quiero decir. Ése fue el tema de esta semana para mí. ¿Por qué es tan difícil entender a la gente que queremos, a la gente que es supuestamente más compatible con nosotros?
Mi amiga Marisol no es parte de mi grupo; tiene el suyo propio. Clásico grupo de chicas lindas, sociables y gritonas, amigas del clásico grupo de chicos lindos, sociables y deportistas. Pero hay problemas en el paraíso, aparentemente. Las chicas son bastante duras con Marisol porque ella se colgó mucho durante el verano. Planteos y bardeos. Ella trata de explicarles, o como mínimo de decir seriamente lo muy herida que se siente, y ellas se ríen. ¿Las chicas son unas forras? No sé. Capaz son perfectamente normales. ¿Marisol debería dejar de juntarse con ellas? Por supuesto, dirán algunos, nadie merece ser maltratado. Los malos amigos no son amigos de verdad. Todo bien, les digo yo, pero sigan leyendo.
Tengo otra amiga, Daniela, que tampoco es parte de mi grupo. Su grupo está desperdigado en los otros dos polimodales, Ciencias Naturales y Comunicación. Es un grupo de esos armados antes de la separación de Tercero, antes de la elección de modalidad. Estas chicas son las que son medio rapiditas, divertidas y con carácter fuerte, al menos la mayoría, aunque hay algunas excepciones porque son muchas. Es un grupo variopinto, por así decirlo. Estas chicas son amigas del grupo de chicos fiesteros, varios más grandes y/o repetidores, y frontales. Daniela se enganchó con uno de estos “amigos” recientemente, uno que se llama Manu, y es tirando a buenito e ingenuo si se lo compara con el resto. Va al Comunicación. Al grupo de Daniela no le gustó nada nada que Daniela se enganchara con Manu. “¡Es un amigo!” dijeron indignadas. Dani replicó que a ella no le importaba, que el flaco le gustaba y listo. Sus amigas se enojaron. Ella se sorprendió. Planteos y bardeos. ¿Daniela debería dejar de juntarse con ellas? Por supuesto, dirán algunos, Dani debe correr a los brazos de Manu. Si sus amigas fueran buenas amigas la apoyarían. ¿No es así cómo debe ser?
¿Y qué puedo decir de mi grupo? Si me hubieran preguntado hace unos meses, hubiera dicho que tengo dos. Uno es el de Lucas, Alejandro, Damián y, antes, Yamila. El otro es el de Amanda –pero Amanda es algo superior e independiente a cualquier grupo, por supuesto–, Julieta, Karina, Clara y Jazmín. Y en ambos grupos hubo y hay problemas.
Creo que tal vez es naturaleza humana. Nos asusta lo que es diferente a nosotros, por eso elegimos lo que, en un principio, parece “menos” diferente. Pero, cuando vamos conociendo a los demás, encontramos más y más distinciones. Y ahí nos asustamos otra vez.
Supongo que ya no puedo considerar a Lucas, Alejandro y Damián como “mi” grupo. Ahora, son simplemente mis amigos. ¿Cuál es nuestro problema? Que los creí más leales de lo que son. Que esperé mucho de ellos. Siempre espero mucho de la gente. Yo hago lo que la gente recomienda pero nunca hace. Lo que ni Marisol ni Daniela harían. Primero pongo esfuerzo, y trato de salvar la relación y todo eso. Y sino funciona, me peleo irremediablemente, como pasó con Yamila. Lo hago. Es yo, es lo que soy.
Ahora bien, con mi otro grupo, con mi grupo “oficial” de compañeras de curso, no tengo tanto en común como con los chicos. Julieta es una máquina de estudiar y además es federada en natación, así que se la pasa entre esos dos munditos –si esos llegan a ser algún día mis dos munditos, juro que me corto las venas–; Karina es Testigo de Jehová y se la pasa en sus reuniones; Clara es la más extrovertida y anda por ahí bailando cumbia (en el pasillo de la escuela, por ejemplo) y conociendo chicos; Jazmín es, en varios sentidos, la adolescente típica, un rol con el que jamás me identificaré. A decir verdad, tenemos nuestras diferencias evidentes. No sé porqué terminamos juntas, pero tan mal no nos va. Nuestro problema, sin embargo, es simplemente ése. Por ahí no tenemos demasiado en común.
No hay relaciones perfectas, lo sé. Los involucrados suelen tener la mala costumbre de arruinarlas. Pero, ¿cuál es la solución? ¿Levantarse e irse? ¿Seguir poniéndole voluntad, aún cuando sepamos que hay cosas que no pueden corregirse? No sé. Hay ciertas cosas, como los blogs de Harry Potter y la amistad, que siempre me van a parecer un poco bizarras y confusas.

Comunicación (Desireé)

20 de abril

Hoy, mientras leía comentarios y el último posteo de Amanda, mi celu hizo “ti-TI!”, como hace cuando llegó un mensajito, y efectivamente, me llegó un mensajito, de Lucas. Decía: “¿En qué andas?”. Clásico mensaje de Lucas. Yo contesté que estaba al pedo y pregunté qué hacía él. Él estaba en el Alto, el shopping, y se iba a quedar por ahí hasta las 7.
Apagué la compu, me bañé, esperé veinte minutos el colectivo, y una hora después estaba en el Alto. No sé porqué, pero me sentía casi como si nuestra amistad dependiera de esa salida. Lo prueba el hecho de que sólo haya tardado una media hora en bañarme y vestirme. Soy la persona más empeñada en tomarse su tiempo del mundo.
Cuando me encontré con Lucas, fue casi como si no lo hubiera visto en meses. Estaba contenta, pero al mismo tiempo curiosamente nerviosa. Salimos afuera del Alto -en realidad, no me gustan mucho los shoppings- y recorrimos el perímetro del estacionamiento, charlando sobre intrascendencias. Faltan solamente diez días para el cumple de Alejandro, así que nos preguntamos irónicamente si seríamos invitados (él irónicamente; yo no tanto), reflexionamos sobre las múltiples molestias de nacer un 29 de abril, el Día del Animal, y concluimos que, siendo Alejandro, ya la vida era bastante molesta como para complicarse por esa pelotudez. Si conocieran a Ale, entenderían. Es un tantito… particular. Un poco raro, por así decirlo. Y no es que a mí me moleste, debo aclarar. Nosotros somos gente que podría hacer una bandera de la rareza sin problemas.
No teníamos nada mejor que hacer, así que fuimos al centro por la costanera. Hay una tremenda pared de humo flotando sobre la isla. Y va hacia Buenos Aires, lo cual es bastante gracioso. Es como si el problema volara hasta allá para que las autoridades se hagan cargo. O al menos eso nos pareció.
Lucas me dijo que este año estaba siendo un poco difícil para él. Que, como es sencillo imaginar, no está muy bueno repetir. Dijo que Yamila lo estaba acompañando, que a ellos no les había hecho nada, y giladas así. No me enojé. No sé, pero ya no me sale lo de invertir tiempo y esfuerzo enojándome. Argumenté mis puntos, me quejé un poco para no perder la costumbre y listo.
Después hablamos de un par de sueños raros que yo había tenido últimamente. En uno había muchos varones preadolescentes jugando a la búsqueda del tesoro en una zona boscosa, con una laguna y casas abandonadas. Lucas interpretó que la búsqueda me representa a mí misma, y los varones preadolescentes vendrían a ser el trasfondo sexual que según Freud tienen todos los sueños. O sea, soy re pedófila, je. Y nos reímos. En el otro sueño, estoy con Damián y hay una estudiante oriental de intercambio. Los tres estamos almorzando en uno de los patios subterráneos de la escuela, donde yo hacía gimnasia el año pasado. Pero en el piso del patio, en lugar de haber pavimento, como en el original, hay mucho césped verde y saludable. Lucas observó que el pasto no crece en los patios subterráneos. Yo dije que sip, pero que él que estaba interpretando era él y que no jodiera. Proseguí. Mientras Damián, la alumna oriental de intercambio y yo almorzabámos, varios chicos de quinto jugaban al fútbol en el patio, sobre el frondoso pastito. Una cosa de locos.
El análisis de Lucas fue bastante revelador: mi subconsciente había apartado a Damián del grupo de chicos. A Damián le encanta jugar al fútbol, y su versión real hubiera estado sin duda pegadita a la pelota. Pero el Damián de mis sueños estaba conmigo.
-Pero no sólo conmigo. ¿Y la otra chica?
Pero según Lucas, a Damián no le gustan las chicas orientales. Es sabido que es medio xenofobico, el gil. Es decir, la otra chica no era competencia. Era como si yo tuviera a Damián sólo para mí.
Me quedé pensando en esa conclusión. Tal vez eso era simplemente lo que yo quería. Le pregunté a Lucas si era muy enfermizo pensar -al menos a nivel subconsciente- de esa manera.
-Y… No. Siempre que no te pongas histérica y lo persigas por todos lados…
Y nos reímos. Me defendí. Nos volvimos a reír. Discutimos. Y nos reímos de nuevo.
Recorrimos la Peatonal casi completa, hasta casi las ocho. Después me acompañó hasta mi parada, y se me pasó un cole por muy pero muy poquito (lo corrí, pero el colectivero me ignoró). Nos acomodamos en la ventana baja de una de las casas de por ahí, mientras él se burlaba de cómo corría yo. Él sacó el celu y ensayó en voz alta un mensaje explicativo para su viejo: “Pa, llego tarde porque Desireé corre como tarada”. Le pegué y me reí. Aunque me trate de tarada, me presta monedas para el boleto ocasional y no se va de la parada hasta que el cole llegue, a pesar de que tiene una frecuencia similar a la de la alineación de los planetas. En definitiva, es un buen amigo.
Y eso. Todavía estoy celosa de Yamila, todavía no sé muy bien qué pasa por la cabeza de Damián, y todavía no estoy segura de qué voy a hacer el día del cumple de Ale. Pero el día de hoy estuvo bueno. Hoy, estoy contenta.