viernes, 22 de agosto de 2008

Pequeño momento perfecto (Desireé)

-No me preguntaste qué dijo la Luna sobre vos, al final.

Mariano me acaricia el pelo, y yo recuesto la cabeza contra su pecho, escucho el suave palpitar de su corazón.

-¿Ajá…?

-Primero…- ensaya él, ligeramente tímido, medio en broma, sabiendo que va a ser cursi y bancándosela-. Pasó un ángel volando y yo le dije “¡Che vos! ¡Vení para acá!”

(Yo empiezo a reírme, naturalmente).

-Y el ángel bajó y me preguntó qué me pasaba. Le pedí que me hiciera un favor, le pedí “¿podés cuidarme a Desireé Portinari?”

(Y yo dejo de reírme).

-Me dijo que sí y se fue, pero volvió al ratito. Entonces le pregunté porqué no estaba con vos. Y me miró y me contestó, así casi con desprecio, que los otros ángeles no necesitan protección.

Me sonrío apenas, y si él no lo hubiera dicho tan serio tal vez tendría ganas de reírme, pero no. Beso el borde de su hombro, y vuelvo a acomodarme.

-¿Y la Luna?

-Claro, después hablé con la Luna. Le pregunté si te conocía y al principio se hizo la boluda.

(Ahora los dos nos reímos, más que nada para aligerar la tensión, supongo).

-Después tuvo que admitir que sí. Me dijo que te tiene envidia, porque sos la única más linda que ella.

-No me digas…

Él gira la cara y me da un beso en serio; consideramos que se lo merece después del esfuerzo poético. Estoy riéndome todavía o tal vez es que no puedo parar de sonreír, estoy feliz pero tengo ganas de llorar, no sé bien porqué.

-Estoy enamorado de vos, ¿sabés?

Y yo asiento apenas con la cabeza. Hace un mes que estamos juntos. Y yo también estoy enamorada de él.

sábado, 16 de agosto de 2008

La presentación y la gran comilona (Mandy)


La presentación

La verdad, pensé que iba a tener una gran lista de cosas para quejarme, y al menos un par de párrafos criticando alguna que otra cosa. Pero no puedo decir nada malo al respecto! La presentación de baile - que fue el jueves - estuvo de 10, no me equivoqué en ningún paso y en vez de estar nerviosa, estaba riéndome en medio del escenario... Mejor imposible :)

En relación a la colorida ropa estilo flogger... bueno, estabamos todos vestidos así y había algunas combinaciones mucho más llamativas que la mía. Yo solo tenía unas calzas verdes (con la que parecía Robin :S) y una remera larga de estampados color verde, rosa, amarillo y blanco. Algunos habían mezclado colores más osados, así que yo no estaba tan flogger como pensé :D



La gran comilona
Ayer viernes fue nuestro último día sin los salvajes de nuestros compañeros de curso, así que decidimos hacer una "Fiesta de despedida de la paz", y cada uno tenía que llevar algo para comer (y sí; parecía no haber otra forma de festejar si no había comida... XD). Yo por supuesto me olvidé. Pero Nick - el estudiante de intercambio - , Sol (una chica del biológico que a Di le cae muy mal y a mí no) y Estefanía (una chica que ni a Di ni a mí nos cae muy bien que digamos) trajeron una torta de chocolate, un pionono de dulce de leche con cobertura de chocolate, y un pionono con chocolate, respectivamente.

¡Qué manera de comer, por favor!

Di y yo comimos bastante, digamos, pero los profesores no se quedaron atrás, y se asomaban con cara de perrito mojado para ver si no había "algún pedacito de torta para probar, nomás"

Sacamos fotos, hablamos con los profesores, Clara imitó a un par de ellos - y bastante bien - y los temas de conversación variaron desde: por qué los novios de unas profesoras no les pedían finalmente el casamiento hasta por qué el curso estaba tan dividido en pequeños grupitos. No la pasamos mal para nada... ¡pero qué manera de comer! (repito)

No me digan que no se les antoja

un poquitín de chocolate!



En fin! Todos acordamos que preferíamos que nuestros compañeros se quedaran unos días más allá en el sur y que debían tomarse todo su tiempo en volver... (obviamente Di no estaba de acuerdo en esto XD) pero ya volvieron; hay un par conectados... *suspiro*

Saludos!

Atte.

Mandy


jueves, 14 de agosto de 2008

Familia (Desireé)

Con todas las emociones que Mariano despertó en mi persona recientemente, me olvidé de contarles una importante noticia, un pequeño detallín que alteró mi vida cotidiana, y que llevo meses esperando.

Hans, mi “hermanito” alemán, llegó a casa a fines del mes pasado. Es muuy alto, muuy flaco, y es rubio de ojos azules (no mi tipo at all, pero estoy segura de que a muchas les gustaría venir de “intercambio” también para acá =P). Se esfuerza mucho por intercalar palabras en español en la conversación, habla un perfecto inglés que me hace sentir que el mío –usualmente mi orgullo y alegría (¿?)– es un desastre, toca la guitarra y canta cuando extraña a su novia, y se ríe mucho. Es lo más.

El hecho de hablar de él me hizo percatarme de que nunca les conté mucho acerca de mi familia. Bueno, hay bastante que decir sobre ese tema, y dudo que un posteo vaya a alcanzar. Pero voy a hacer el intento.

Mis viejos se conocieron en la universidad, hace unos veinticinco años. Ambos militaban en la misma organización (militancia= saltar, cantar, agitar banderas y demás actividades propias de los giles que van a Bariloche, pero con motivo de una causa política y/o ideológica). Mi mamá tenía a media comisión atrás, estaba de novia con uno, y terminó la carrera de Ciencia Política en tiempo y forma, aunque dado que hizo la mayor parte del cursado durante la dictadura, sus conocimientos de su propia carrera resultaron tirando a limitados. Mi papá estudiaba Ingeniería, pero vivía para la política. Era un líder natural, pero parco y muuuy insistente, igual que ahora. No consiguió terminar la carrera, pero sí que mamá se fijara en él. Fue muy onda huir cabalgando hacia el atardecer en un caballo blanco lo de ellos, o al menos así es como que me gusta imaginarlo.

Después me tuvieron a mí, y compraron un terreno, y construyeron una casa (y en eso estamos todavía, no se termina más esta casa), y tres años después, sumaron a mi little sis a la familia. Yo soy heterosexual y les aseguro que el incesto no me va, pero siento mi deber aclarar que mi hermana es hermosa a un punto que provoca placer al verla. ¿Nunca conocieron a alguien así, que simplemente les agrade mirar? Además, por supuesto, es muy inteligente e irónica, y curiosamente encantadora aunque tiene un carácter jodidito, y como resultado ha sido siempre el centro de atención. Supongo que en una época sentí cierta envidia hacia ella, y puede que siempre vaya a ser así en algún punto, pero ahora la considero una de mis mejores amigas. Es como el oxígeno para mí; sé perfecta, tácitamente, que no podría vivir sin ella.

Mi mamá tiene ocho hermanos. Y sus ocho hermanos decidieron esparcir la especie, y como consecuencia tengo primos, muchos. Para ser exacta: 28 del lado materno, 2 del lado paterno. Se, un poquito desproporcionada la cosa.

Algunos de mis primos son como hermanos para mí, y otros como desconocidos. Con los del primer grupo me pasé la infancia correteando por la quinta de una de mis tías, jugando a la búsqueda del tesoro en las noches de verano, haciendo guerra de frutitos rojos de los árboles, andando en bici y nadando en la pile. A los del segundo grupo los veo ocasionalmente en las reuniones familiares, les digo “hola” y “chau”, y considero que ni mi mamá ni sus hermanos tienen genes dominantes, porque todos nos parecemos más “al otro” de la mezcla. En síntesis, no tenemos nada que ver.

Cuando era chica, mi abuela paterna se enfermó de Alzeheimer, y tiempo después murió. Sí, se murió, odio decir “falleció”. Me acuerdo de que me quería y yo a ella, que le cosía flores de tela a los vestidos de mis muñecas, y que tenía la piel más suave, fresca y tersa que haya tocado en toda mi vida.

A la mamá de mi mamá, en cambio, no la conocí mucho, aunque vivió más. Siempre estuvo muy cansada, y como perdida. Su “lugar”, aunque suene insensible, en cierto modo lo ocupó la madrina de mi mamá. Se llamaba Victorina, le decían Nita, y cuando tenía tres o cuatro años el Nita no me salía, así que le decía Tinta. Era muy mayor, pero tan lúcida y madura –con todo lo que ello implica, jaja– como una adolescente. Nos visitaba todos los fines de semana, nos llevaba a mi hermana y a mí al Colegio de Abogados, a jugar a las escondidas en la biblioteca, nos quería con devoción, y pensé que iba a vivir para siempre, pero no. Y aunque suene muy tonto e infantil, todavía me da un poco de bronca eso.

Mis dos abuelos, paterno y materno, están vivos, pero no tengo una relación muy estrecha con ninguno. Son muy pesado y muy boludo respectivamente. Es así; no tengo ganas de suavizarlo ni un poquito.

En general, me gusta mi familia. Me gusta el recuerdo que tengo de mi infancia, y me gusta haber crecido como crecí. Supongo que lleva cierto tiempo aceptar ese tipo de cosas. Pero sí, todos ellos me convirtieron en la persona que soy. Y es un buen motivo para estarles agradecida.

martes, 12 de agosto de 2008

Livin' la vida loca (Mandy)

Bonjour! :D
¿Cómo dicen que les va? Por acá todo bien! No se si será porque dejó de llover o porque tengo una Rhodesia en frente del teclado en este momento, pero creo que la razón más lógica por la que el mundo sonríe estos días es porque... TODOS ESTÁN DE VIAJE!! Wii!! Va a sonar rídiculo e irónico que diga que la estamos pasando bomba los ocho únicos mogólicos que nos quedamos en Rosario mientras el resto está en Bariloche, pero creánlo o no, es así! :)
No tienen una idea lo que es sentarse a ver una película en el medio del salón - que por cierto, es inmenso - y que ningún varón interrumpa para hacer un comentario desubicado o que ninguna de las chicas se levante del suelo entre risas para cambiarse de lugar, impidiendo que el resto disfrutemos de una "función de cine" normal. ¡Es taaaaan grande la satisfacción!
Estos días de "clase" fueron unos de los más divertidos de lo que va del año. No hacemos absolutamente nada, y las profesoras insisten en que llevemos un libro, o un tejido, o algo para hacer mientras ellas se disponen a corregir, pero al fin de cuentas terminamos - alumnos y profesor - jugando alguno de esos juegos estúpidos de primaria que nos vemos obligados a recordar para matar el aburrimiento.
No la pasamos para nada mal. Los días empiezan generalmente con una especie de mini-desayuno (galletitas, chocolatada caliente, mate, etc.), luego una horita o una hora y media en la sala de computación, donde estamos en YouTube porque el MSN está más desierto que noseque, y luego volvemos al salón a boludear un poco más. En este preciso momento es cuando entran en juego las cartas y los juegos de mano. Paso a compartir con uds lectores uno de los más populares... el hit del invierno:


Mesta... Mesta... Mestagustando un chico que anda en patineta con pantalones cortos, camisa y camiseta.
Él me da un beso, yo se lo devuelvo,
pasa por mi casa y le canto una canción:
"Pe-pi-to:
Peeeeepito quiere ser el capitán de la marina,
Pepito quiere ser el capitán de un barco inglés...
Nosotro' lo ayudaremo' con todo lo que podamo'
Nosotro' lo ayudaremo' con todo lo que podamo'
Gimnasia
Boxeo
Un poco de chineo (?)
China, Japón, media vuelta y POM"
Uno lo ve escrito y dice: "Oh por Dios, ¿qué dice esta canción?" La verdad, tiene menos lógica que 2+2=5, y la otra verdad es que... nunca superamos la edad del pavo XD Ponernos a cantar esto en medio de la "clase" es como retroceder 40 casilleros hasta la infancia, pero bueno, sepan comprender... a nuestra niña interior :)
Nick nos mira con cara de ohqueridiculasquesonnuncacrecieron pero por lo menos le ponemos onda y la pasamos bien... Hablando de Nick, el otro día Clari le preguntó algo y terminó contando toda su vida sexual que bueno... no moríamos por saber. Pero fue divertido... sobretodo por las caras que ponía Juli al respecto.
Sinceramente, lo estamos pasando muy bien, tranquilos... no quiero ni imaginarme lo que será cuando lleguen todos revolucionados y/o medio dados vuelta. "Estamos bien así, eh... Tomense su tiempo para volver". Di, por el contrario, está haciendo la cuenta regresiva para que vuelva Mariano. Probablemente se le tire encima (literalmente) cuando baje del colectivo, y como también es probable que del mismo micro baje su ex... capaz no vaya a esperarlo a la Terminal de Omnibus, lo que implica sumar un par de horitas más a su final countdown.
En fin! Mañana colegio! :D Vamos a llevar el Jenga - o como se escriba - y Juli se va a ocupar de llevar el Twister. Casi la mato cuando nos dijo que lo tenía... nosotras desesperadas por encontrar uno e incluso planificando hacer uno con una cortina de baño y papel contact (Twister improvisado jeje)...
También aprovechamos con Di para ir a ver vestidos de graduáción. Se suponía que ibamos a ser como cinco... y terminamos yendo nosotras dos. Entramos a un local y clasificamos los atuendos en: "Este me gusta", "Está bueno, pero no para una graduación" y "Esto es algo que usaría Clara" Habiendo ya elegido lo que nos provaríamos, entramos al sucucho de 2mts cuadrados y fue ahí cuando me encontré ante terrible situación: "¡¿Cómo se pone esto?!" Por abajo claramente no pasaba, debido al minúsculo corset; y por arriba era todo un sacrificio...
Leyendo la mente de Mandy:
"Ayy noo... se están doblando las ballenitas, ya veo que se rompe todo
y tengo que pagarlo... mmm... bueno, pero ¿cuánto puede salir esto?...
¡¡¡¡$500!!!!... No hay forma que me entre esto.... *Mandy intenta entrar
en el corset* Ehm... Pssst! Di! ¿Cómo te pusiste el vestido?"
"No me entra!!"
"A mi tampoco!!! :S Ouch!"
"Mandy, ¿cómo te quedó?"
*Mandy tiene la falda enroscada en el corset, un brazo aún no pasó por
donde tiene que pasar*
"Ehm... no, no me gusta como me queda..."
TASK FAILED! :S :S
Me olvidé de decirles que hace bastante estaba en una feria de diseño con Guillermina y de pronto escuchamos una canción tipo electro cuya letra decía nada más y nada menos: "Hacete, hacete, hacete, HACETE UN FOTOLOG!" o_0 Un mensaje subliminal, no tan subliminal.
Saludos!
2 días para mi experiencia flogger....
Atte.
Mandy

miércoles, 6 de agosto de 2008

¿Fácil...? (Desireé)

“¿Qué es lo bueno de estar de novia?” me pregunto en voz alta, más que nada con la intención de hacer reír a Mandy. “Bueno, los besos son lindos. Y además, que ahora puedo dejar de mirar la parte del horóscopo que dice Si estás sola… y pasar al tan ambicionado Si estás en pareja…; puedo contestarle a las tías viejas que siempre preguntan en las reuniones familiares sobre el estado civil (¿?) de las criaturas, que SÍII!, que tengo un novio divino, que encima me ayudó a aprobar Matemática, y me regala flores.”

Y eso es la respuesta divertida, claro, pero falta lo más importante.

Me siento bien. No, no bien. Me siento feliz. Ansiosa, estática, contenta y nerviosa. Alegremente desesperada. En una nube, en un nirvana, en un viaje astral. Pero no por decir en voz alta “Estoy de novia”. Sino porque, a solas, en voz alta, para mí misma, puedo asumir: “Me volví a enamorar”. Y eso es por primera vez un placer, no una sentencia.

Mariano me dijo que nunca le había pasado esto tan rápido. Que cuando volvió con Fran, después de conocerme, supo que ya no sentía lo mismo por ella. Que estaba acostumbrado; que ahora está enamorado. Y ustedes dirán: no seas ingenua, Di. Pero yo creí todas y cada una de sus palabras.

El lunes en que terminaron las vacaciones, me levanté tempranito, fui a la escuela y rendí mi materia previa, ésa que tanto me aterrorizaba. Cuando salí del salón mientras las profesoras corregían, lo vi a él, apoyado contra la pared del pasillo, sonriéndome serenamente. Casi me le tiro encima, por supuesto, pero caí en que un par de compañeras suyas andaban por ahí y me calmé un poco.

Me hizo recitarle la prueba completa, me aclaró que el primer ejercicio era una diferencia de cuadrados (casi caigo muerta, porque eso implicaba que me había faltado terminar la mitad), me tranquilizó rápidamente cuando notó mi reacción, y al final me susurró que ya estaba, que seguro que me había ido bien, que ya casi se terminaba todo eso. Y yo volví al salón, completé la parte teórica, me enfrenté contra la temida mesa de profesoras de Ciencias Exactas, y cuando la turra basura de mi profesora finalmente garabateó el siete en mi libreta y yo pude meter mis cosas en la mochi; miré hacia fuera del salón, a través de la puerta vidriada, y le sonreí asintiendo con la cabeza, y vi cómo su rostro se iluminaba y él cerraba las manos brusca, triunfalmente, y empezaba a reírse, y me di cuenta de que yo también me reía, y ahí supe que estaba enamorada de él.

Muy loco todo. Muy rápido.

Los siguientes días fueron todo poemas, flores, besos largos, y conocer parientes, pelis, amigos enterándose uno a uno, anécdotas, risas, noventa compañeros nuestros saltando y cantando Bariló Bariló, sus manos son más grandes que las mías y nos causa gracia, parece que mi pelo es lindo, más besos, ahora los de la escuela saben, “ya fue” dice él “yo sólo quiero estar bien con vos”. Loco. Rápido. Y fácil, extraordinariamente fácil.

No estoy acostumbrada a que las cosas se me den así. El tiempo no suele pasar para mí como un borrón de colores y sonrisas. Siempre pensé que podía analizar todo, y sobre todo, siempre pensé que yo tenía perfectamente claro qué era lo que quería, qué era lo mejor para mí. Pero ahora me sorprendo constantemente, y creo que nunca fui tan feliz.

Hoy Mariano se fue a Bariloche, y no tengo idea de cómo voy a pasar los siguientes diez días. Es como si el resto del mundo hubiera desaparecido. Y una duda, una pequeña duda empieza a rebotar en mi cabeza: ¿esto será de verdad? ¿Cómo puedo saberlo? ¿Qué es el amor en realidad, quién puede determinarlo?

Nunca me cuestioné eso. Esas cosas se saben, me dije siempre. Y yo creo que lo sé. Pero “creer” que uno sabe algo… Ya sé. Es una tontería.

sábado, 2 de agosto de 2008

Un par de historias (Mandy)

La mayoría de ustedes debe estar pasándola bomba en sus vacaciones de invierno, pero acá en Rosario volvimos a la rutina el lunes pasado. De todos modos, no hicimos absolutamente nada en la escuela esta semana. Nuestros compañeros parten para Bariloche en unos pocos días más, y parece que la onda "nomeimportanadaporquenosvamosabarilo" no sólo afecta a los alumnos, sino también a los profesores. No tenemos tarea que hacer ni material que estudiar. Nada de trabajo en clase. Así que aparentemente seguimos de joda... al menos hasta que la mayoría regrese del viaje.
En conclusión, tenemos más tiempo libre que de costumbre, y parte del mío lo decidí pasar en Internet. Como algunos - más bien pocos - sabrán, cuando era chica tenía fascinación por el animé. Sakura, Sailor Moon, Orphen, Conan, Digimon,... eran sólo algunas de las tantas series que me encantaba mirar. Dibujaba animé, bajaba wallpapers de animé, compraba revistitas de animé y tantas otras cosas. Luego de tremenda obsesión logré alejarme de esos dibujitos y al poco tiempo llegué a odiarlos. No entendía por qué se movían y hablaban tan estúpidamente... Siempre había un bicho boludín como Pikachu que era tremendamente boludín pero todos lo adoraban. ¿Por qué me había gustado todo eso antes entonces?
Pero en este período de vagancia atómica clickeando y clickeando llegué a una página de animés y leí un par de historias bastante buenas que fueron creadas después del 2000 ("Ahh... ¿siguieron haciendo animés?"). Vi un par de capítulos en YouTube y decidí que esas series definitivamente valían la pena. Son más cómicas que otra cosa...
Les paso a explicar. Son sólo dos, así que no va a ser para mucho :P


Fruits Basket: La protagonista queda huérfana (típica) y una familia de varones decide ofrecerle un cuarto para que se quede con ellos. Ella acepta y luego se entera que cada miembro de la familia lleva dentro el alma de un animal del zodíaco, y cuando se abrazan con alguien del sexo opuesto se transforman en ese animal. Cuestión que hay dos chicos adolescentes que le tiran onda a la chica, pero no pasa naranja entre ninguno. Obviamente la chica se siente atraída por ambos y hay un par de escenas re tiernas y demás, como siempre ocurre, pero como ya dije no se define nada ¬¬
La historia - ahora que la veo escrita - parece tremendo bolaso, pero les dejo un link para que vean que en realidad es una comedia, y que las escenas son bastante graciosas ^^

http://www.youtube.com/watch?v=DNrkimFv2-I



Ouran High School Host Club: Los protagonistas son un grupo de varones de secundaria que vendrían a ser como geishas pero en versión masculina. Un alumno descubre esta "sociedad" de casualidad, y como rompe un jarrón se "endeuda" con ellos y se ve obligado a ser parte de esta sociedad para pagar su error. Pero después descubren que este chico es en realidad una chica, y como era de esperar, dos de los personajes principales le tiran onda, y ella igual. ¿Y qué pasa después? ¡Acertaron! No pasa naranja ¬¬ La historia está buena, y he aquí un video que pueden ver ^^


http://www.youtube.com/watch?v=DnFROu91Qdo



Por ahora eso es todo. Sigo sin saber cómo hacer para que aparezca la ventanita de YouTube para que puedan ver los videos por acá... pero supongo que es uno de los tantos misterios que jamás será develado (?)



Dato extra: La semana que viene presentamos la coreografía que hicimos en baile. Me obligaron a vestirme como flogger ¬¬ Tor-tu-ra! Después les cuento sobre la experiencia "Flogger por un día"


Atte.
Mandy

sábado, 26 de julio de 2008

Lo que pasó el lunes (Desireé)

“Nunca podés estar segura de cómo van a resultar las cosas” me dijo Jazmín hace poco “La vida tiene cada vuelta…”.

Pensé que lo decía por darme ánimo, porque percibía que muchas cosas en mi vida y en mí misma estaban cambiando muy rápido, y el no poder controlar esos cambios me provocaba una angustia bastante evidente. Jazmín es una buena amiga. Unas cuantas amigas buenas siempre se las arreglan para mantenerme con los pies en la tierra. La cuestión es que sus palabritas, pronunciadas por el motivo que sea, se cumplieron al pie de la letra. Muy al pie de la letra.

La noche del Día del Amigo, Mariano y yo esperamos el colectivo durante horas. Fue haciendo cada vez más frío con el correr del tiempo, así que nos apoyamos contra la pared de un bar y él me rodeó con los brazos. Cada tanto pasaban grupos de chicos en pedo, chicas riéndose y cantando, y uno que otro cole, pero nunca el mío. Tipo dos de la mañana llamé a mi viejo y le pedí que viniera a buscarme.

-¿Querés que te ayude a estudiar para la previa?- preguntó Mariano poco antes de que el auto apareciera en la esquina. Él sabía que mi turno para rendir es el primer lunes después de las vacaciones, y yo sabía que él está dando clases particulares.

-¿Cuándo?- pregunté.

-Mañana- dijo él. Y sonrió-. Hoy, en realidad. Son casi las tres.

Y yo acepté.

Al día siguiente salí de casa esquivando a la multitud de glams y pillis amigos de mi hermana que se habían quedado a dormir la noche anterior; era definitivamente la alumna particular de matemática más producida de la Historia.

Me tomé el cole a las 11 y al mediodía ya estaba en el centro. Llovía apenas, y el cielo exhibía un extraño color blanco perlado. Yo estaba contenta.

Toqué el timbre del edificio antiguo y grande enfrente de la escuela, donde vive su abuela, la que lo inició con el tema de las clases. Poco después ya estaba desparramando mis logaritmos y funciones sobre una mesa chiquitita en una habitación luminosa. Él estaba de buen humor, como casi siempre, y todo parecía tan natural, tan fácil.

Aunque nadie nos crea, estudiamos. Explica muy bien, y es tremendamente obsesivo con todo lo que sea signos y procedimientos. Se nota que las matemáticas le encantan, que el caos que eran para mí los números y las ecuaciones para él tenía perfecto sentido.

-¿Vas a hacer algo ahora a la tarde?- dijo, al final de clase.

-No, ¿vos?

-Tampoco.

Fuimos a comer a Subway. Mientras esperábamos la comida, nos miramos en uno de los espejos grandes que había en la pared del costado. Saludamos a nuestros reflejos, como nenitos, nos reímos, y después simplemente nos quedamos un poco callados. Pensé que me gustaba cómo me veía con él al lado, y me pregunté si tal vez él pensaría lo mismo.

Después del almuerzo, caminamos hasta Addison. Otra clase particular, en realidad, pero de pool esta vez. Mientras jugábamos hablamos sobre Dami. Le conté sobre la conversación de MSN que habíamos tenido a principios de las vacaciones, le expliqué que realmente sentía que lo había superado, que simplemente estaba feliz por él. Y la sonrisa de Mariano se iba ensanchando a medida que me escuchaba hablar, y me comentó que él conocía a la chica, que Damián también le había contado, que era una pelirrojita del salón del entrepiso, el que está al lado del de Ciencias Naturales. Y yo mentalmente le deseé suerte a la pelirrojita, y paciencia para el camino, por si se llega a enamorar de Dami.

Dos partidas de pool y nos fuimos de Addison. Caminamos despacio, tomados del brazo, hasta el río. Hablamos sobre nuestra infancia, sobre las personas que habíamos sido, las que éramos y las que una vez deseamos ser. Subimos las escaleras interminables de uno de los parques más grandes de la ciudad, que está emplazado precisamente sobre la rivera. Pisamos charcos, saltamos bancos de plaza, y al final nos sentamos por ahí.

Soplaba un viento suave, los barcos cargueros se desplazaban lento y a lo lejos por la superficie del agua. Y él me rodeó con los brazos, una vez más.

Silencio.

Pero cuando él empezó a decir algo, casi sin darme cuenta, casi automáticamente, lo interrumpí:

-Yo no quiero ser amiga tuya.

Por la posición en la que estaba, no tenía que mirarlo a los ojos, lo cual era un tremendo alivio, así que, por si quedaban dudas, repetí:

-No quiero.

-Yo tampoco- replicó él.

Se me cortó la respiración, se los aseguro. Yo ya suponía que íbamos a tener una conversación deprimente, que iba escuchar muchos esto ya lo hablamos y no puedo, tengo novia, así que no supe qué decir cuando él dijo sencillamente lo que yo quería escuchar.

-En serio, yo tampoco.

Ladeé la cabeza, y nuestros ojos se encontraron.

-¿Y entonces?

Él sonrió ligeramente.

-Ya no estoy más con Fran, sabés. Desde hace una semana. Se terminó. No terminó muy bien…demasiada bronca y mucho sufrimiento sin sentido, supongo. Pero terminó.

-Ah- articulé.

-Ya no la amo.

-Ah.

(Sí, bueno, estaba re elocuente yo).

-Simplemente quiero unas semanas, ¿entendés?- prosiguió él-. Un poquito de tiempo para hacer las cosas bien. No quiero cometer con vos los mismos errores que cometí en el pasado. Porque vos…

-¿Yo…?

Me giré y quedamos frente a frente. Él deslizó la mano por mi pelo primero, por mi cara después.

-¿Sabés que me encanta tu pelo?

Me reí. Prácticamente temblaba de los nervios.

-Y tu piel… y tus ojos…

Y cerró la mano sobre mi mentón y me besó.

Y me olvidé del frío, de las dudas, de las matemáticas, de las idas y vueltas, de Francisca y de Damián. Todo lo que existía para mí en el mundo en ese momento, todo lo que importaba, todo lo que conocía, era él y él estaba besándome.

La vida tiene cada vuelta…

Nos separamos, nos miramos muy de cerca.

-Te quiero- dijo en voz baja.

-Yo también te quiero.

Y nos reímos y nos volvimos a besar.

Eso fue todo. Me acompañó a la parada de cole, y ya había salido la luna, y las luces en la calle titilaban; creo que había bajones de tensión, o algo así. Yo no quería buscarle explicación: me gustaba el mundo así, parpadeante, raro, un poco mágico.

-¿Te veo el miércoles? Tengo que darte otra clase.

Y yo estuve de acuerdo. Después de todo, me corresponde estudiar.